El Banco de la República recibió el premio a la mejor infraestructura de pagos minoristas 2026, otorgado por Central Banking, una de las publicaciones especializadas más reconocidas del sector financiero global.
El reconocimiento llega por Bre-B, el ecosistema de pagos instantáneos que hoy conecta a 35 millones de usuarios y procesa 6 millones de pagos al día en Colombia, según datos del propio banco central.
Bre-B no es una aplicación ni una billetera digital. Es la infraestructura que opera detrás de los pagos rápidos en el país, una red interoperable de cinco plataformas independientes que el Banco de la República diseñó, reguló e implementó desde 2022. Ana María Prieto, directora de sistemas de pagos del banco central, lo resume así: «Hoy en día, Bre-B es una marca», una que la industria financiera y los colombianos adoptaron sin necesariamente conocer el nombre técnico detrás de cada transacción.
Un sistema construido sobre cinco plataformas
La decisión de renovar el sistema de pagos del país se tomó hace más de tres años, en un contexto donde el efectivo todavía representaba alrededor del 79% de las transacciones diarias en julio de 2025, antes del lanzamiento oficial.
El modelo elegido no fue construir una sola plataforma desde cero, como hizo Brasil con Pix o India con UPI, sino conectar las que ya existían. Así nació lo que el banco central presentó en el Foro de Sistemas de Pago en 2022 como un «proyecto de pagos instantáneos interoperables».
El ecosistema integra a Transfiya, un canal de pagos en tiempo real operado por ACH Colombia con tecnología Minka; Drixi, un sistema de bajo valor desarrollado por el Banco Central con tecnología de ACI Worldwide, con entrada en operación prevista para finales de 2026; Servibanca, conectada a los cajeros automáticos del país; EntreCuentas, operada por Redeban para sus bancos; Visionamos, una red para cooperativas financieras con tecnología Yulcom, y Credibanco, una de las principales procesadoras adquirentes del país.
ACI Worldwide también recibió una distinción por la solución técnica que hace posible parte de esa arquitectura.
Antes de Bre-B, Colombia procesaba pagos rápidos a un ritmo de 43 transacciones por segundo. Hoy esa cifra supera las 110. «Hemos más que duplicado la cifra en menos de 90 días», señala Prieto. En total se han procesado cerca de 519 millones de transacciones, con un valor medio por pago que ronda los 30 dólares.
La migración de usuarios al nuevo sistema generó incertidumbre inicial sobre cómo trasladar a personas acostumbradas a sistemas de circuito cerrado que llevan años funcionando en el país.
La normativa colombiana estableció que las entidades financieras debían acompañar a sus clientes en ese proceso. «Afortunadamente, dado que la normativa establecía que las entidades financieras debían ayudar al usuario final a comprender la migración, esta se produjo sin contratiempos», afirma Prieto.
Para que Bre-B funcione las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año, el banco central opera un directorio centralizado, un mecanismo de liquidación y varios conmutadores de pagos rápidos, incluido uno público que está en fase de implementación.
El directorio centralizado gestiona las «claves» que identifican a los usuarios finales del ecosistema. Estas claves pueden ser números de teléfono, correos electrónicos, alias o números de documento, inspiradas en parte en el modelo de Pix de Brasil.
Para garantizar que el sistema sea universal, la normativa le otorgó al banco central la autoridad legal no solo para regular los pagos rápidos sino también para operar los servicios necesarios y asegurar la plena interoperabilidad entre participantes. El directorio centralizado liquida en dinero del banco central, lo que garantiza que todas las transacciones estén libres de riesgo de crédito.
La aceptación del sistema supera el 99%, con la mayoría de los pagos todavía siendo de persona a persona (P2P). Con la implementación reciente de funciones de código QR, el banco central proyecta un aumento en los pagos de persona a comercio (P2M).
Hacia Ecuador y Perú
El equipo de pagos del Banco de la República ha sostenido un intercambio de conocimientos con sus homólogos de Ecuador y Perú durante el último año.
Colombia ya opera conmutadores interconectados en diferentes sistemas propietarios que ofrecen pagos instantáneos, algo que otros países de la región están buscando replicar. «En Colombia es posible realizar una transacción de pago rápido desde una cooperativa de crédito a una cuenta bancaria, y por supuesto, en una economía con nuestras características, eso es muy potente y va a significar muchas cosas en términos de desarrollo», añade Prieto.
El premio de Central Banking llega en el momento en que Bre-B completa su primer año de operación plena, con cerca de dos tercios de la población colombiana ya registrada en el sistema y una agenda de escalabilidad que apunta a ampliar los casos de uso más allá del P2P y el P2M en los próximos meses.