El Banco Central del Uruguay (BCU) dio un nuevo paso en su estrategia de transformación financiera al presentar un anteproyecto de ley que busca crear un Sistema de Finanzas Abiertas, una iniciativa que permitiría a personas y empresas tener un mayor control sobre su información financiera y acceder a servicios más competitivos e innovadores.
La propuesta, que será remitida al Ministerio de Economía y Finanzas, forma parte de los objetivos estratégicos contemplados en la Hoja de Ruta del Sistema de Pagos 2026-2030. Su propósito es construir una infraestructura moderna, interoperable y segura que facilite el intercambio de datos financieros entre entidades autorizadas, siempre bajo la autorización expresa de los usuarios.
El modelo se fundamenta en un principio clave: los datos financieros pertenecen a quienes los generan. En ese sentido, los usuarios podrán decidir cuándo, cómo y con quién compartir su información para acceder a productos y servicios que se ajusten mejor a sus necesidades, ya sea en materia de pagos, financiamiento o gestión financiera.
La iniciativa busca impulsar la innovación dentro del ecosistema financiero uruguayo mediante la incorporación de nuevos actores y el desarrollo de soluciones digitales más eficientes. Al permitir que diferentes proveedores accedan a información autorizada por los usuarios, se amplían las oportunidades para ofrecer alternativas más personalizadas y competitivas.
Además del intercambio de datos, el sistema contempla la posibilidad de que terceros registrados puedan iniciar determinadas operaciones, incluidos pagos, siempre con el consentimiento previo de los clientes. Esta funcionalidad abriría la puerta a nuevas experiencias digitales y herramientas de administración financiera.
Uno de los impactos más relevantes podría darse en el acceso al crédito. El uso responsable de información financiera y transaccional permitiría complementar los mecanismos tradicionales de evaluación de riesgo, facilitando oportunidades de financiamiento para personas y empresas con historial crediticio limitado o insuficiente.
De acuerdo con el BCU, el proyecto también prioriza la protección de los usuarios mediante un marco regulatorio que establece altos estándares de seguridad para el manejo de la información. La intención es reemplazar prácticas menos seguras por canales regulados y supervisados que garanticen el control de los datos y reduzcan riesgos asociados al intercambio de información financiera.
Con esta propuesta, Uruguay se suma a la tendencia internacional de Finanzas Abiertas, un modelo que busca fortalecer la competencia, promover la innovación y generar servicios financieros más accesibles, eficientes y centrados en las necesidades de los usuarios.