En conversación con Sandra Raquel Mesa Oces y Juan Fernando Álvarez, Perspectiva se adentra en el origen de Ellas Transforman, una iniciativa internacional que visibiliza el liderazgo femenino en la economía social y solidaria. Un proyecto que no solo cuenta historias, sino que redefine la manera de entender el desarrollo, el poder y la transformación.
Durante años, sus nombres no estuvieron en los titulares.
Pero estaban ahí.
Sosteniendo organizaciones.
Tejiendo redes.
Cuidando comunidades.
Transformando, en silencio, la economía.
“El liderazgo femenino ha sido tratado como algo accesorio, cuando en realidad ha sido determinante en la transformación de las organizaciones”, afirma Juan Fernando Álvarez.
Esa afirmación resume el punto de partida de Ellas Transforman, un proyecto que hoy cobra vida en el portal impulsado por el Observatorio Iberoamericano del Empleo y la Economía Social y Cooperativa y que reúne historias de mujeres líderes en 22 países. Más que una plataforma digital, es una apuesta por reescribir la narrativa de la economía social y solidaria desde quienes históricamente han sido invisibilizadas.
La economía social y solidaria se define como un modelo que prioriza el bienestar de las personas y las comunidades por encima del lucro, construyendo redes de colaboración y sostenibilidad. Sin embargo, pocas veces se ha puesto el foco en quienes encarnan estos principios en la práctica. “Detrás de esa definición hay rostros, manos, voces e historias”, explica Sandra Raquel Mesa Oces. Y en muchos casos, esos rostros son de mujeres.

Mujeres que no solo participan en este modelo por necesidad económica, sino que construyen espacios de poder colectivo, desarrollan liderazgo, resiliencia e inteligencia emocional, y se convierten en agentes de cambio que desafían estructuras tradicionales. Esta realidad ya había sido documentada en investigaciones previas que abordaron la relación entre género y economía solidaria en Iberoamérica, evidenciando tanto sus aportes como las barreras persistentes.
En ese contexto nace Ellas Transforman: historias de mujeres que lideran la economía social y solidaria en Iberoamérica, una iniciativa que representa un salto cualitativo frente a los estudios anteriores. Cofinanciado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social del Gobierno de España y desarrollado por una red de investigadores de 22 países, el proyecto apuesta por una metodología distinta: pasar de lo teórico a lo cotidiano, de los conceptos a las historias de vida.
“Buscábamos traspasar lo accesorio para entender cómo el liderazgo de las mujeres ha transformado las organizaciones”, explica Juan Fernando. Por eso, el portal no se limita a analizar, sino que documenta trayectorias concretas a través de relatos biográficos, imágenes y experiencias situadas en los territorios.
Desde cooperativas textiles en España hasta redes de cuidado comunitario en México, pasando por iniciativas agroecológicas en Ecuador o procesos de inclusión financiera en distintos países, el proyecto construye un acervo vivo de historias que muestran cómo el liderazgo femenino se materializa en la vida real.
A partir de las entrevistas realizadas en países como Colombia, Costa Rica y Ecuador, emergen patrones comunes que trascienden las diferencias culturales. La educación aparece como una herramienta clave de empoderamiento; los liderazgos no se heredan, se construyen desde la base; y existe una conexión profunda entre el liderazgo, el cuidado y la protección de la vida.
“Las lideresas utilizan la formación académica para legitimarse en espacios tradicionalmente masculinos”, señala Sandra. Pero más allá de la formación, hay una constante que atraviesa todas las historias: la resiliencia. Mujeres que convierten desafíos personales, sociales e institucionales en acciones colectivas capaces de transformar sus entornos.
Este liderazgo, además, propone una forma distinta de entender la economía. “Convertir la economía en un acto de cuidado colectivo es poner la vida en el centro”, explica Sandra. Se trata de una visión que va más allá de la lógica tradicional del mercado y que integra dimensiones sociales, culturales y ambientales.
Juan Fernando lo describe como un proceso en capas: una economía colectiva basada en la cooperación, una economía humana que pone a las personas en el centro, y una economía transformadora que busca impactar la vida en todas sus formas. “Estamos hablando de una economía que transforma la vida de las personas, las organizaciones, las comunidades y la vida en todas sus formas”, señala.
Sin embargo, este liderazgo no está exento de barreras. Las investigaciones evidencian obstáculos estructurales como la división sexual del trabajo, la sobrecarga de cuidados no remunerados, la baja participación en espacios de decisión y la persistencia de culturas organizacionales excluyentes.
A esto se suma una dimensión menos visible pero igualmente determinante: el empoderamiento interno. “Muchas mujeres hablaban del síndrome del impostor, de esa dificultad para creerse capaces”, explica Sandra. Romper esta barrera implica un proceso personal, pero también la construcción de entornos que validen y fortalezcan el liderazgo femenino.
El proyecto Ellas Transforman busca precisamente incidir en ese doble plano: visibilizar para inspirar, pero también para transformar. No se trata solo de contar historias, sino de generar conocimiento, fortalecer redes y aportar a la construcción de políticas públicas y estrategias organizacionales más inclusivas.
“Necesitamos pasar del reconocimiento a la transformación real de las condiciones”, advierte Juan Fernando.
Esto implica avanzar en sistemas de cuidado, acceso a financiamiento, paridad en la toma de decisiones y, sobre todo, en la generación de datos que permitan medir el impacto de las mujeres en el sector.

Más allá de su dimensión investigativa, el proyecto se plantea como una invitación abierta. Una invitación a reconocerse en otras historias, a construir colectivamente y a entender que el liderazgo no es un privilegio, sino una posibilidad.
Al cierre de la conversación, el mensaje para las nuevas generaciones es claro. “Atrévanse a asumir roles directivos, incluso si al inicio parece difícil”, dice Sandra. Porque ser mujer, joven y cooperativista no es una barrera, es una oportunidad para transformar.
Una oportunidad para liderar desde el cuidado, la equidad y la sostenibilidad.
Una oportunidad para demostrar que otra economía no solo es posible, sino que ya está en marcha.
Este especial es una invitación a seguir tejiendo redes, visibilizando liderazgos y construyendo una economía más humana.
Conozca todas las historias en:
🔗 wecoop.es/ellas-transforman
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