El Banco de la República advierte sobre el crecimiento del crédito otorgado por entidades no vigiladas, un mercado que ya representa cerca de $72 billones y que plantea nuevos retos para la estabilidad financiera.
El endeudamiento de los hogares colombianos continúa diversificándose. Actualmente, 17 de cada 100 pesos que adeudan las familias corresponden a créditos otorgados por entidades diferentes a los establecimientos bancarios tradicionales, según el más reciente Reporte de Estabilidad Financiera del Banco de la República, elaborado con información del buró de crédito Experian.
Las cifras muestran que, con corte a marzo de 2026, la cartera de este segmento alcanzó aproximadamente $72 billones, de un total cercano a $424 billones en obligaciones financieras de los hogares colombianos.
Este universo de financiación incluye actores como fintech, cooperativas de ahorro no vigiladas por la Superintendencia Financiera, cajas de compensación, empresas de telecomunicaciones, almacenes de cadena y otras compañías que ofrecen crédito utilizando recursos propios.
Una alternativa que gana terreno
El informe señala que estas entidades han ampliado el acceso al crédito para personas que, por diferentes razones, no cumplen los requisitos exigidos por la banca tradicional.
La expansión de los canales digitales, el desarrollo tecnológico y procesos de aprobación más ágiles han impulsado especialmente el crecimiento del segmento fintech, que registró un incremento real anual del 68 % a marzo de este año.
Sin embargo, el Banco de la República advierte que esta mayor oferta también implica desafíos, ya que muchas de estas entidades asumen riesgos similares a los de los establecimientos financieros, pero operan bajo esquemas regulatorios diferentes.
Mayor endeudamiento y perfiles de mayor riesgo
Uno de los principales hallazgos del reporte es el aumento del nivel de apalancamiento de los hogares colombianos que recurren a estas alternativas de financiación.
El indicador que mide la relación entre deuda e ingresos (DTI) ha venido creciendo desde finales de 2024 dentro del segmento no vigilado, lo que evidencia que un mayor número de hogares está utilizando estas fuentes para sostener su consumo.
Adicionalmente, cerca del 40 % de los créditos otorgados por este tipo de entidades se concentra en personas con perfiles de riesgo alto o medio, reflejando una flexibilización en los criterios de aprobación.
Un mercado diverso
Dentro de este ecosistema, el mayor volumen de cartera corresponde a empresas dedicadas a actividades como leasing, factoring y libranzas no reguladas, que representan el 41 % del total.
Les siguen las cooperativas no financieras, con una participación del 25 %, y las empresas del sector comercio, incluyendo almacenes de cadena, con el 23 %.
Aunque algunos segmentos, como las fintech y las empresas de telecomunicaciones, muestran mejoras recientes en sus indicadores de mora, el Banco de la República considera necesario mantener un monitoreo permanente sobre este mercado debido al crecimiento acelerado del crédito y al incremento en la exposición al riesgo.
Un desafío para la estabilidad financiera
Expertos del sector consideran que el crecimiento de este tipo de financiación plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y protección al consumidor.
El Banco de la República concluye que comprender la evolución de este mercado será clave para evaluar los riesgos del sistema financiero colombiano, en un contexto donde cada vez más hogares recurren a alternativas diferentes a la banca tradicional para acceder al crédito.